martes, 8 de junio de 2010

Póngale más volumen



 Escena uno, un joven en el bus no presta atención de lo que pasa a su alrededor, abstraído con sus audífonos permanece por ratos inerte, a lo sumo mueve la cabeza o el pie al compás de lo que oye, no importa si va entre canastos, lo empujan o al borde de la última escalera, su cuerpo sólo responde a los ritmos.

Escena dos, otro adolescente cabizbajo y distraído por la última melodía de Black Eyed Peas o de Tito el Bambino, pasa la calle con premura sin percatarse del bocinazo del carro que le pasó cerca, todo por la genialidad de la música que es capaz de hacerlo pasar a uno un rato ameno, distractor de grandes problemas cotidianos.

Escena tres, el empleado municipal, el de la recepción o en gerencia todos escuchan el cancionero, en cualquier momento de descanso, ese estímulo e inspiración para terminar una ardua faena de labores, eso sí sin distraerse de los tareas pendientes.

La música está presente en nuestras vidas, desde que nacemos las mamás ponen a escuchar melodías al bebé en su vientre, de allí las clásicas canciones infantiles con las que crecemos, luego el paso a la adolescencia cuando nos enamoramos con una romántica canción que nos dedican o dedicamos.

También ayuda a concentrarnos mejor, según algunos especialistas, con piezas de Beethoven y Mozart; asimismo beneficia en sesiones terapéuticas para enfermos, la música es vital y buen compañero en cualquier instante.

Ahora con permiso necesito oír algo que me anime para una noche de duro trabajo y quiero subirle el volumen a la radio o parar bailando sin salir de casa.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Amnesia

Qué feliz estoy de tener amnesia de las cosas que no sirven en mi vida. Acostumbrada la mayoría de veces a recordar, desde lo más vano hasta lo mejor, ahora puedo decir que lo desechable está lejos de mí, no me interesa mencionar nombres, lugares, si no me dejaron algo bueno para qué rememorarlos no vale la pena.

Estoy contenta, claro que tengo mareas altas y bajas como cualquier simple mortal, problemas de todo tipo, pero siempre las encamino o trato de canalizarlas de otra manera para que no me aturdan, las críticas no me afectan porque es inherente en el ser humano ver las virtudes y defectos de otros, aquí en el mundo terrenal siempre encontraremos fanes y detractores es parte del menú de la vida, pero lo sobrellevo.

Este escrito es otra catarsis más de los anteriores, pero ya no lleva tanto identificación hacia tales personas o situaciones, es simplemente disfrutar de lo bueno que tengo en este momento, mi familia, mis amigos, la gente buena que me rodea y las oportunidades que se me han presentado, eso es lo que tengo cerca de mí, lo que falte irá calzando en su lugar, como un juego de lego, en su debido momento.

sábado, 24 de octubre de 2009

¡Ya era hora!

Por fin puedo escribir de nuevo, recién terminé la universidad, un punto final a otra etapa, me queda el acto de graduación, todo ese rollo protocolario que tanto me gusta, y celebrar por lo alto la obtención de tan preciado cartón que abre muchas puertas o de manera simbólica todo ese tiempo, entre libros, compañeros, relajos, chismes, lágrimas, sacadas de madre, lo desigual del trabajo en equipo, etc, etc.

Todavía conservo muchos libros que me acompañaron y que suelen ser nada más referentes,porque realmente la experiencia laboral es la que te forma, acompañada de la base teórica que es requisito, ambas deberán estar entrelazadas para ser un excelente profesional, si no de nada servirá tener fundamentos teóricos si la práctica se ha perdido.

Por el momento me queda reinstalarme en mi trabajo, buscar nuevas oportunidades, ya que con título en mano tampoco de la noche a la mañana dan una gerencia, pero es cuestión de perseverancia y astucia llegar hasta donde se desea.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Otro aporte

Otros escritos en www.metropolid.com en Actualidad, Punto Urbano (Viernes).

sábado, 25 de julio de 2009

Un recordatorio a mi ser querido

Aún tengo la tristeza por el fallecimiento reciente de mi querida abuelita, Socorro Audelia Fuentes, la que siempre llevaré en mi corazón, una mujer fuerte que sostuvo con mucho trabajo 11 hijos, porque se quedó viuda, la que gustaba levantarse temprano (algo que no le heredé) y platicaba largas horas de la noche contándonos anécdotas del siglo pasado.

Nos relataba cuentos de espectros, y cómo es que el bisabuelo la obligaba levantarse a las cuatro de la mañana, la gente de antes, tan estrictos, para lavar ropa de todos los señores de la casa, aunque tenían mozos, las mujeres eran las encargadas de hacer esos oficios. Por esto mismo vio desfilar a los más famosos fantasmas de la época, el Sombrerón, La Llorona, el Duende, la Ciguanaba o la carroza funebre.

Recordaba como estos seres fantasmagóricos abundaron como un presagio para lo que venía con las muertes de la epidemia de la gripe española, de 1918, la misma que acabó con la vida de dos de sus hermanos, que mató a Jacinta y Francisco Marto, los pastores a quienes se les apareció la Virgen de Fátima, al igual que a Max Weber, economista político y sociólogo alemán.

Contaba las historias de los presidentes de antes, de la autoridad y el miedo que le tenía a Jorge Ubico, de la tranquilidad que se respiraba en ese gobierno, ya que no existía violencia. Nos narró asimismo la expropiación que le hicieron a su familia de las tierras que poseían en San Marcos en el período de Jacobo Arbenz Guzmán que casi los dejó en la calle.

Con el tiempo mi abuela tuvo una pequeña tienda que atendió en San Pedro, San Marcos, famosa por sus chorizos y quesos, que deleitaba cada vez que la visitaba. Mucha gente la conocía porque era de las más longevas del departamento, vivió muchos años, 103, tiempo en el cual nos dio mucho amor y cuido, durante nuestra niñez y adolescencia; después ya le era difícil visitarnos debido a que la edad empezó a hacer mella en su vida, se debilitaba fácilmente, al extremo de volverse frágil como una muñeca de cristal.

Murió rodeada de familia y el peso de los años terminaron con su vida, no sufrió presión alta, migrañas, diabetes, cáncer, fue su edad lo que que puso punto final a su intachable vida, desde aquí abuela de mi vida te abrazo y dedico este relato que cualquier nieto que ame a su abuelo pueda sentirse identificado.

Yo, tu muchachita.

domingo, 17 de mayo de 2009

No te salves

Por la herencia cultural que dejó.

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino

y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Pasa y no pasa nada



En Guatemala donde reina la impunidad y el respeto a la vida no significa nada, donde las autoridades del Gobierno confunden a cada rato a la población y en cualquier momento se asesina, viola y evaden leyes.

Los políticos son asqueantes, los intereses que se manejan entre ellos son oscuros, corruptos, todos entran a robar y manejar a su sabor y antojo a la ciudadanía, sobre todo la más vulnerable, el área rural.

Allí llegan a convencerlos con maíz, azúcar, fertilizantes o tenis con logotipos para que voten por ellos, para sus intereses particulares; mientras que en otro lado del país se mata con saña, por unos cuantos centavos.

Hasta los asesinatos tienen estatus aquí, van desde los más renombrados a los que diariamente pasan desapercibidos, ya no alcanzan para enumerarlos uno a uno, no caben en la prensa, al igual que la televisión abierta ya no los incluye, sino serían más alarmantes las cifras.

No hay necesidad de estar en Ruanda, Irak o cualquier nación en conflicto, aquí vemos cómo los guatemaltecos nos diezmamos o exterminamos entre sí ni hay necesidad de que entren virus para morir, de eso se encargan otros.

Ahora estamos en revuelo por la crónica de una muerta anunciada ¿y mañana? Seguro se olvidará como miles de personas que caen en combate ciudadano....