miércoles, 15 de abril de 2009

Los episodios del 99















Hace 10 años ¿qué hacía? Ah ya me acordé en Siglo XXI, en un lugar que me estresaba muchísimo, donde era parte del equipo de anuncios. Allí recibía zips, disquets, órdenes de publicidad, qué trabajo más desesperante, igual no ganaba tan mal en aquel tiempo, lo único que había que tener era una paciencia increíble, sobre todo los viernes, porque se hacía un caos terrible cuando los señores mensajeros se reunían a dejar materiales de agencias, todos con su mirada fija y desesperada por pasar lo antes posible, ya que tenían que ir a mil sitios. No duró mucho mi viaje en ese lado, después de un año y de un grupo de brujas que comandaban el departamento huí.

Tiempos en donde comenzó la saga de la Guerra de las Galaxias con la Amenaza Fantasma y estaba de moda el pop, Nsync, Britney Spears y los Backstreet Boys, ahh cómo los amaba y después los paré detestando, crecieron horriblemente, pero eran los delirios de aquellas fechas.

Qué fácil era ser más amable en aquel entonces, porque cuando tienes veinte lo ves todo distinto, menos responsabilidades, los sueños del "futuro" que uno mismo edifica y luego la realidad que termina siendo distinta a como la inventaste. En el 99 no pensé que me involucría con alguien a quien amé y que era una discordia para la sociedad, en ese año también quise a un extrajero, que sabría que no regresaría y otras cosas más....

Jamás consideré terminar siendo amiga de un marcianito, al que he querido mucho y que dejé guardado allí donde ya no se debe sacar, al que espero que se le haya limpiado el hígadito LOL dijeran los gringos sin quehacer (si esos que niegan las visas) deseosos de deformar su shit idioma a cada rato.

Lo que pasa en el presente o pasará lo iré postergando, tengo mucho papel de donde cortar, pero lo haré más adelante, por el momento hasta la vista babies. Por cierto quiero leer cuentos de buenos autores, eso se lo digo específicamente a mis colegas.

Bye.

PD. Sigo amable, con algunas modificaciones, eso sí.

sábado, 28 de marzo de 2009

En acción, Rubén Gómez y su myspace


Mirada profunda-misteriosa, sonrisa mesurada, rezagos de un pasado exitoso y una lucha constante por revivir lo que antes poseía, fama. Signos de una incertidumbre que mata a muchas, desde el perfil de Rubén Gómez, integrante de un grupo ochentero (Menudo) veo con complacencia la cantidad de mensajes para una foto bien diseñada de un hombre atractivo, piezas esenciales para impulsar la carrera de cualquier artista, ávido de revivir su vida de cantante junto a sus más incondicionales seguidoras en myspace.

Allí están los más variopinto comentarios que van desde un saludito sencillo, hasta el más eterno y anhelado momento del encuentro, poemas de amor, que no pueden faltar a la mujer que hace tiempo dejó su adolescencia y que aún admira a Gómez, incluso una fue más allá al preguntar por qué Rubén no contesta o si le es tan difícil poner una respuesta ¿???????

De cualquier manera, una fotografía aunada a los sueños de adolescentes son los componentes de los amores platónicos, y de todo esto ya se escribió demasiado, pero el tema nunca aburre y más ahora en el ciberespacio donde todo es posible y las cercanías parecen utopías a las fieles seguidoras, que dejaron su grito cargado de hormonas revueltas cuando lo observaban bailar y cantar. Publicidad incluida en este comentario, totalmente.

Hasta la próxima.

PD. Rubén escríbeme pronto, tu fan número 999999999999999999999999999999999999999999999999999


sábado, 14 de marzo de 2009

Los fantasmas del recuerdo


Alsoris dice:

El fantasma regresó, Martín está de vuelta, sin mucho revuelo, solamente su andar y su presencia sin consecuencias y de nuevo con el silencio a cuestas que siempre llevará.

Martincito no puede desligarse de su otro yo, su vida está enraizada en su familia, lo que me parece bien, y también al lado de sus 14 mil amigos, según dicen.

Te escondes de la realidad, tu caminar se desvanece en el ambiente violento de este país y solo queda la sombra de tu verdadero ser, el recuerdo del amigo fantástico que eras. Los años harán una transformación en tu existencia ¿y dónde estaré? No lo sé Martín, lejos, muy lejos.

Buen viaje.

viernes, 20 de febrero de 2009

Los Señores de la Publicidad (creatividad y enseñanzas)


Inicié mi vida laboral formalmente en una agencia de publicidad IPC, eran tiempos en donde me faltaba mucho por aprender, aquel momento me parecía ideal para iniciar en los medios de comunicación.

En 1996 conocí a Ronie Meza Paiz, un extraordinario publicista y jefe para mí, él junto a sus hijos me enseñaron la publicidad con su jerga característica. Allí estaba yo en medio de un relajo que no entendía, spot, páginas full color, robapáginas, cintillos o si el cliente prefería que le realizaran folletos en papel couché, mate, trifoliares, bifoliares . O le aconsejábamos que pautara en radio, 27 segundos que claro le implicaría un costo mayor, al igual que las páginas preferenciales, en los diarios todavía más costosas, pero necesarias para que el anunciante se sintiera satisfecho y seguro que quedaría fijo en la mente del consumidor.

Don Ronie era una persona activa, alegre, contraria a la pasividad de mi comienzo como trabajadora, por ello memoricé en él eso, las cosas se hacen para AYER, en los medios no se puede esperar mucho.

Admiraba su dedicación y pasión al grabar los anuncios para radio y recuerdo los de Pastelería Milano, también su afición con su programa radial de los cremas. Asimismo estuvo rodeado de su familia que lo querían mucho con los que conviví en la atmósfera publicitaria.

Gracias a las agencias de publicidad en las que trabajé soy quien soy. Tuve dos jefes que siempre recordaré y que ya no están en esta Tierra, pero que sus enseñanzas las llevaré conmigo, Ronie Meza Paiz y Rodolfo Gutiérrez Machado, cada quien con sus sapiencias forjó mis conocimientos.

sábado, 24 de enero de 2009

El mundo de la corrección


Estoy con miles de cosas pendientes, me cuesta avanzar en mi trabajo de tesis, porque últimamente he tenido mis apasionadas y delirantes crisis de migraña, pero necesito el impulso para continuar y así lo haré.

Aún así, dedico un tiempo para describir mi experiencia como correctora de textos. Durante este tiempo he aprendido acerca de diferentes temas (política, opinión, internacionales, tecnología, salud, cultura, etcétera) me gusta el trabajo, pero quisiera tener más libertad de modificar, opinar, algo que está considerado como intocable en algunos lados.

Y es que el corrector no solo decora la página, en verdad muchas veces la construye, porque señores hay algunas notas que vienen en un estado deplorable, que uno dice, esto es responsabilidad en redacción, y qué decir de algunas que solo son copy paste y la barnizada es completa.

Nuestra labor no es solo poner tildes, hay que decorar la nota, buscar sinónimos, poner preposiciones faltantes, redactarlas de manera que sean más comprensible al lector y para eso muchas veces hay que pedirles autorización a los todopoderosos X o Y.

El mérito, ese brilla por su ausencia, por supuesto que uno no trabaja para recibir medalla de oro, plata o bronce; sin embargo sí es necesario alguna mención, agradecimiento hasta una mejor compensación económica.

Desconozco cómo funcionen los otros medios, lo que sí estoy segura es que esta es una labor interesante, desgastante también y en ocasiones monótona. Además a los correctores nos toca lidiar con editores, diagramadores, reporteros y columnistas, somos una cadena laboral en donde existen muchas divergencias.

Por situaciones de la vida, sin estudiar letras, trabajo en la corrección, soy comunicadora social, he escrito notas y entiendo perfectamente lo diferente de redactar y corregir, y soy de la opinión que cuando me sugieren algo lo agradezco debido a que son posiciones totalmente distintas.

Para los colegas, aunque sepa que cada quien tiene sus puntos de vista diferente, y sé que la mayoría pertenece al gremio de letras los admiro, ya que no es fácil llevarse bien con la gramática y más todavía memorizarse las reglas ortográficas.

Hasta la próxima.


jueves, 25 de diciembre de 2008

Carta para mi amiga Lucy



Lucy Cardona tenía 31 años cuando un seudopiloto de buses junto a su ayudante la asesinaron. En enero se cumple su segundo año luctuoso y no puedo olvidar a la mejor amiga que la vida me dio. Su honestidad, amistad sincera, además de sus enseñanzas son lo que guardo de ella.

La conocí hace tres años en el lugar donde actualmente laboro, era una persona callada, a la que le podías aprender, amable, sin rebuscamientos ni apariencias, muchos menos aprobaciones sociales.

Entre tantas charlas que tuvimos, días antes de tu muerte, siempre me dijiste que te dolían las injusticias en tu trabajo, que los tratos fueran desiguales (como en todos lados pensaba) y lo peor sucedió cuando te despidieron tres días antes de fallecer. Todo lo que se te pudo dar en vida y que te merecías se esfumó abajo de las llantas de esa maldita camioneta.

No pudiste ver el remordimiento de Charlie, tu jefe en ese entonces, cómo lloraba en el baño por haberte despedido, aunque la desfachatez más grande ocurrió en tu velorio al entrar las personas que te hicieron la vida de cuadritos, hubiera querido transformarme en Superman por un instante y traspasar a ese par con rayos láser para hacerlas polvo, después medité y me dije toda maldad tiene el efecto bumerán.

A través de este escrito quise desahogar un poco la ausencia de mi casi hermana, cuánto te extraño amiga, hubiera querido cumplir tu sueño de visitar juntas la ciudad de la luz , París, que tanto anhelabas conocer.

Ahora estamos en distintas estaciones, el tiempo es inexorable y nos dejó en diferentes estados, aquí desde mi blog rindo un homenaje póstumo a la personita que me enseñó el verdadero sentido de la amistad, no lloro más, celebro que estés en un lugar donde puedas estar tranquila, en paz.

Tus padres Lucy y tu amiga desean tu eterna felicidad.







viernes, 12 de diciembre de 2008

Monólogo de Alsoris





Ya no sé qué más decir, con tantos conflictos mundiales, que si las narcomatanzas, la elección del primer Presidente afroamericano en Estados Unidos, la violencia incontrolable en Guatemala y suicidios cibernéticos, bueno necesito hacer una pausa, dejar de leer los periódicos, ver noticiarios, por hoy y mañana ya son suficientes, bastaaaa!!! Respiro profundo y digo:

Hace como tres años conocí a Martín, mierda, me encantaba ese individuo, de esas ilusiones perdurables, resistentes a los años, con un dejo de esperanza interminable, que quise demasiado y que con el tiempo terminé de ver con una realidad que estremeció mi espejismo por él.

Dios, cada tarde era una emoción verte, de aquellos encuentros visuales que duran una eternidad, el fulgor de tu presencia en los pasillos, podía identificar tu voz, poco masculina, entre los demás seres con los que conviviamos, y siempre estabas allí con esa sonrisa característica de los que fingen cariño y honestidad, aunque me permito aclarar, ese hombre es en cierta medida normal, pero no hay que despertar a la fiera que lleva dentro y se desata en ciertas discusiones, lo sabré yo.

Nuestras conversaciones eran interesantes, contigo Martín se podía debatir, mas no discutir, eso lo recalco. En aquel momento no necesitaba realidades solo eran mentiras, especulaciones, que no niego disfrutaba, ya que recuerdo que en numerosas pláticas existía aquel rastro de complicidad y sospecha que había en cada uno de nosotros. Sin embargo no quisimos aclarar hasta aquel día, recuerdas, cuando ambos nos convertimos en lo que cada cierto tiempo, y a todo ser humano nos pasa, sacar a luz esa segunda personalidad.

Y fue entonces que vi al doctor Jekyll y Mr. Hyde en acción, parece extraño que aquel niño tierno, sonriente se conviertiera en otra persona, que actuara soso, confundido y después se ocultara; no cabe duda que estás situaciones no las manejas bien, Martincito, siempre quieres escuchar lo mejor y no es así en la vida, también debes oír la verdad, por supuesto aunque no sea agradable.

Pese al tiempo que ya no hablamos, percibo en ti todavía ese sentimiento de indiferencia, que cubrías con risas, joder, dicen los españoles, ahora entiendo esa atracción que sentía por ti, era todo ese misterio que envuelve a las personas, que desconoces como terminará.

Hablar de Martin me llevará más tiempo y hojas, por el momento te dejaré descansar, volveré cuando recuerde cada detalle que me parecía fenomenal en aquel entonces y que en este momento es incierto. O podría ser que ya no vuelva a decir nada de ti, que nunca más recuerde, que padezca de amnesia eterna.